martes, 25 de enero de 2011

Te voy a tocar

EL HOMBRE Y LA MUJER
Por Víctor Hugo


El hombre es la más elevada de las criaturas.
La mujer es el más sublime de los ideales.
Dios hizo para el hombre un trono; para la mujer un altar.
El trono exalta; el altar santifica.
El hombre es el cerebro.
La mujer el corazón.
El cerebro fabrica la Luz; el corazón produce el Amor.
La Luz fecunda; el Amor resucita.
 El hombre es fuerte por la razón.
La mujer es invencible por las lágrimas.
La razón convence; las lágrimas conmueven.
El hombre es capaz de todos los heroísmos.
La mujer de todos los martirios.
El heroísmo ennoblece; el martirio sublimiza.
 El hombre tiene la supremacía.
La mujer la preferencia.
La supremacía significa la fuerza; la preferencia representa el derecho.
 El hombre es un genio.
La mujer un ángel.
El genio es inmensurable; el ángel indefinible.
La aspiración del hombre es la suprema gloria.
La aspiración de la mujer es la virtud extrema.
La gloria hace todo lo grande; la virtud hace todo lo divino.
 El hombre es un código.
La mujer un evangelio.
El código corrige; el evangelio perfecciona.
 El hombre piensa.
La mujer sueña.
Pensar es tener en el cráneo una larva; soñar es tener en la frente una aureola.
 El hombre es un océano.
La mujer es un lago.
El océano tiene la perla que adorna; el lago la poesía que deslumbra.
El hombre es el águila que vuela.
La mujer es el ruiseñor que canta.
Volar es dominar el espacio. Cantar es conquistar el alma.
 El hombre es un Templo.
La mujer es el Sagrario.
Ante el Templo nos descubrimos; ante el Sagrario nos arrodillamos.
 En fin: el hombre está colocado donde termina la tierra.
La mujer donde comienza el cielo.

jueves, 20 de enero de 2011

sobre mis demonios:

La verdad, el tino y el impulso.

La verdad es que según mi memoria no me sale mentir. Puede que mienta sobre que si tengo listo un trabajo que aún no he empezado y que luego termino y está listo, pero mentir... ¿mentir? eso no. ¿Para que mentir voy a mentir sobre algo importante? Por ejemplo, la relación que tienes con alguien termina y no tienes que llamarlo ni nada, cortar todo, pero en tu cabeza está que eso no es posible y necia(o) llamas, decides desamarrarte la mano a pesar de que sabes que no debes hacerlo y porque todo el mundo te dice que no lo hagas, pero al final para que vas a mentirte... quieres llamar y saber de esa persona, si vive, muere, si te extraña, o decir alguna... verdad desatinada y bonita.

El tino falla sobre todo cuando estás a mil. Me falló cuando estaba: ¡Aaaaaaah! en un examen final y al pobre profesor le cayeron verdades que lo dejaron mudo, acepto las críticas, dignamente :), pero lo que el profesor decía era un ataque.

El impulso... si está fea pues le dices fea ¿para qué le vas a decir que está bien? Impulso del mal que me haces decir la verdad sin tino. El impulso más alucinante es cuando decides hablarle a alguien después de mucho tiempo o cuando decides hablarle a alguien con quien nunca has hablado. El impulso de darle un regalo porque en realidad es buena persona, no porque te guste, solo porque es una buena persona. ¿Cómo se lo das si nunca le has dirigido la palabra? Pues le dices: toma esto es para ti, se feliz. Y punto.
Tienen que haber impulsos para siempre estar alerta contigo y con la otra persona. Impulsos con amigos, familia, la enamorada  o el enamorado.

Y si no hay impulsos es porque tienes tino y porque mientes... que feo.