La verdad, el tino y el impulso.
La verdad es que según mi memoria no me sale mentir. Puede que mienta sobre que si tengo listo un trabajo que aún no he empezado y que luego termino y está listo, pero mentir... ¿mentir? eso no. ¿Para que mentir voy a mentir sobre algo importante? Por ejemplo, la relación que tienes con alguien termina y no tienes que llamarlo ni nada, cortar todo, pero en tu cabeza está que eso no es posible y necia(o) llamas, decides desamarrarte la mano a pesar de que sabes que no debes hacerlo y porque todo el mundo te dice que no lo hagas, pero al final para que vas a mentirte... quieres llamar y saber de esa persona, si vive, muere, si te extraña, o decir alguna... verdad desatinada y bonita.
El tino falla sobre todo cuando estás a mil. Me falló cuando estaba: ¡Aaaaaaah! en un examen final y al pobre profesor le cayeron verdades que lo dejaron mudo, acepto las críticas, dignamente :), pero lo que el profesor decía era un ataque.
El impulso... si está fea pues le dices fea ¿para qué le vas a decir que está bien? Impulso del mal que me haces decir la verdad sin tino. El impulso más alucinante es cuando decides hablarle a alguien después de mucho tiempo o cuando decides hablarle a alguien con quien nunca has hablado. El impulso de darle un regalo porque en realidad es buena persona, no porque te guste, solo porque es una buena persona. ¿Cómo se lo das si nunca le has dirigido la palabra? Pues le dices: toma esto es para ti, se feliz. Y punto.
Tienen que haber impulsos para siempre estar alerta contigo y con la otra persona. Impulsos con amigos, familia, la enamorada o el enamorado.
Y si no hay impulsos es porque tienes tino y porque mientes... que feo.
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